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Mis aficionesAdemás de entrenar perros y de mantener mis sitios, mi tiempo lo reparto también entre algunas de mis otras aficiones... La MúsicaSiempre me gustó tocar la guitarra, y la he tocado en forma autodidacta (y bastante mal, por cierto), desde los 14 años. Ya de grandecito (como a los 24) me puse a estudiar más seriamente este hermoso instrumento. Mi primera guitarra fue una Fender Stratocaster, preciosa, con palanca Floyd Rose y micrófonos DiMarzio. Me la robaron en un taxi.
Ahora tengo una no menos hermosa Ibanez 540S custom. Siempre negras por supuesto, por el simple hecho que suenan mucho mejor!
Durante algún tiempo tuve una banda de hard rock llamada NH (Niño Horrendo, quién sabe por qué, ¿tal vez porque ninguno de nosotros era la encarnación de Adonis?) con la que hicimos varias presentaciones en vivo en Buenos Aires. Nunca nos han tirado botellazos, lo cual habla bastante bien de nosotros. Pero como dicen, la música es "el arte de combinar los horarios" y con las actividades de cada uno de los miembros, se hizo difícil continuar. Y al igual que otros grandes genios de la música, cada cual siguió su camino. La música, por supuesto, agradecida. Aqui un par de grabaciones en vivo. La primera es un cover de un tema de Jimi Hendrix, Hey Joe, cantada por mí. La segunda una muestra de nuestra "sutil" música, Marionetas, música mía, y la letra creo que es de mi hermano Ariel. La CocinaSin dudas, una de mis mayores aficiones. Aquí sí puedo decir con humildad, que soy un muy buen cocinero! Mis especialidades son las pizzas a la piedra (la de fugazetta rellena es mi marca registrada!), las empanadas de carne, súper jugositas y con un toque de picante, y las pastas, entre las que se destacan mis ravioles caseros de ricotta (casera, por supuesto). Acá te doy una recetita fácil y rápida, para cuando quieras comer algo "gourmet" pero no tengas mucho tiempo: Linguini eroticus al champignonPor Fernando Borcel Ingredientes (por cada plato BIEN abundante): Linguini (o tu pasta seca favorita) Cocina la pasta hasta que esté al dente. Cuela y deja apartada. Corta los champignones en rodajas, ni muy finas ni muy gruesas (unos 5 a 7 mm de grueso). Pon la manteca (mantequilla) en la olla caliente a fuego fuerte, e inmediatamente que comience a derretirse (unos segundos) agrega los champignones. Agrega un poco de sal, y revuelve con cuchara de madera. Deja cocinar unos minutos. En cuanto comiencen a largar juguito, baja el fuego a mínimo. Dejar cocinar unos minutos más hasta que estén tiernos. Agregar la pimienta y el estragón, y un toquecito de ajo en polvo, y revolver bien. No exageres con ningún condimento; debe sentirse su presencia, pero no sobresalir demasiado. Agregar la crema de leche y poner el fuego fuerte. Revolver de vez en cuando, y un par de minutos después de que rompa el hervor, agregarle la pasta, mezclar bien con la salsa. Apagar el fuego y servir bien caliente con un buen queso parmesano (nada de queso deshidratado!), un rico vinito, y buena compañía. ¡Y a disfrutar! FotografíaOtro de mis hobbies... Mira mis fotos en flickr Para contactarme: hacé click aquí |